Algunas personas nos enseñan cosas buenas, otras malas. Algunas nos empujan a alcanzar nuestros sueños, otras nos frenan. Algunas nos cuidan y benefician, otras nos perjudican y pisotean. No puedes evitar que alguien se cruce en tu camino, pero sí que se quede o que se marche. Ama a las personas que te tratan bien y te valoran; desecha y olvídate de las otras. Al superar el dolor pasado, te das cuenta de que lo que en un principio tachaste de "tragedia" en realidad fue una prueba más que te puso la vida para madurar y alcanzar una SONRISA MÁS FUERTE. Las caídas y los triunfos crean quien eres. Aprende de las malas experiencias: si alguien te falla, no es para ti. Si alguien te busca por interés, no es para ti. Sin embargo, si alguien te quiere por cómo eres, te respeta, confía en ti y te conoce tanto como para sacarte sonrisas verdaderas y duraderas, será una persona definitiva en tu vida; lucha por mantenerla siempre contigo, a tu lado. Preocúpate de seleccionar bien a la gente que te rodea: elige personas que te ilusionen, que te hagan sonreír cada día, con las que puedas aprender y crecer en lo personal. Elige a la persona que hace de tu mundo un lugar más bonito. Pon tu vista en personas inalcanzables porque te harán más grande. Crea tu propia vida y vívela ahora porque no tendrás futuro sin un presente valiente.