Las personas son como son, no podemos cambiarlas; y mucho menos su forma de pensar ante la vida.
Le costó asumirlo, y más después de haber pasado todos esos días juntos, pero eran incompatibles. Él, debido a sus ideas, quería atarse ya; ella sentía que esa no era su vida. Se separaron; no sin antes agradecerle todos los momentos tan especiales que él le había dado. Ella sabía que a él le iría bien en la vida. Después, siguió escuchando a Calamaro: "... no hay olvido cuando existe la amistad y el respeto"