Tal vez te alegre el corazón. No hay más motivo ni razón que me acordé de ti. Yo me fui, no sé hacia dónde; sólo sé que me perdí. Hay un niño que se esconde siempre detrás de mí. Todo cambia y sigue igual, y la vida te dará los besos que tú puedas dar. Todo y nada que explicar. ¿Quién conoce de este cuento más de la mitad? Soy mentira, soy verdad; mi reflejo vive preso dentro de un cristal. Todas las cosas que soñé, todas las noches sin dormir, todos los besos que enseñé y cada frase que escondí. Y yo jamás te olvidaré, tú acuérdate también de mí. NUNCA SE PARA DE CRECER, NUNCA SE DEJA DE MORIR.