Tendrás que darme todo lo que tengas, luego te sacaré a bailar; y espero que notes la distancia entre tus pies y el suelo. Después de tanto tiempo me he dado cuenta de que las cosas que me asustan me hacen más feliz. Después de tanto casting, te he puesto de mi lado. ¿Qué mierda me habrás dado que me hace tan feliz?
Debí robarte un trozo de vida. Es cosa mía que el barco de papel se pudra donde esté. Nadie se atreverá a salir corriendo si digo que te echo de menos, y cruzo la frontera en sueños, y hablo raro como tú...
Ahora viene cuando debería de aprender a ir aterrizando, y desenvolver todas esas noches que no vamos a tener. Vete preparando, sé lo que nos va a pasar: vamos a evitarnos, vamos a desarropar todos los abrazos, vamos a jugar a esperar a ver quién deja antes de llamar cuando todo vaya mal. Sé lo que nos va a pasar, sigues esperando que suceda algo que nos acabe separando; tramo y solución de nuestra batalla de cabeza y corazón. Sigo peleando. Vamos a perdernos, vamos a desaprender todos los secretos, vamos a esperar a que el tiempo haga su trabajo y olvidar.
Asegurarme tu sonrisa es mi rutina preferida. Espérame, lo sabes bien: me quedaré. Encontraré la posición en tu mirada, rescataré tu corazón y en un momento, en un rincón, te observaré; dispuesta a anestesiarte por dentro, donde nadie sabe verte, donde nadie se ha atrevido a entrar, donde dicen que hay peligro de derrumbe, donde a veces siempre duele…donde cuesta respirar.