25 jun 2017

High life

Nuestra vida se simboliza con un árbol. Primeramente, nuestros padres nos dan nutrientes para formar nuestras raíces, nos muestran lo que la vida puede ser e intentan que vayamos creciendo para convertirnos en un árbol grande, con un tronco fuerte para soportar muchas ramas. 
Una de las primeras ramas que formamos son los hermanos, con los que aprendemos a compartir y formar equipo para crecer juntos. Luego, van apareciendo decenas de ramas con las que cosechamos experiencias y que son un gran apoyo, tanto en los momentos felices como en los duros; estas ramas son los amigos. 
A lo largo de la vida, muchas ramas se debilitan y se caen de nuestro árbol, pero a cambio aprendemos. Y todos esos aprendizajes que experimentamos son las hojas que nos van creciendo; y aquellos logros que conseguimos son los frutos que nuestro árbol da. 
Sólo cuando estamos llenos de ramas, hojas y frutos estamos preparados para que llegue otro árbol igual de formado, cuya rama toque la copa de nuestro árbol. Para ello se requiere tiempo. Primero ha de recorrer la rama de los padres, para saber nuestros orígenes y aceptarnos y querernos tal y cómo somos. Luego ha de recorrer la rama de los hermanos, para aprender a compartir todo juntos. Y, por último, ha de recorrer la rama de la amistad, para convertirse en alguien que permanece a nuestro lado en los buenos y en los malos momentos, como un apoyo incondicional y aportándonos nutrientes para seguir creciendo. 
El amor requiere tiempo para conocerse. El amor es algo que se construye a base de confianza y respeto. El amor es una elección porque, cada día que te levantas, eliges a la otra persona para aportarla calidad de vida. Finalmente, el amor también es esfuerzo porque, para mantener un vínculo, hay que cuidar diariamente a la otra persona y tratarla bien. 
Cuando todo esto se da, tienes ante ti a tu compañero de vida; y entonces celebras que quieres vivir la vida junto a esa persona, porque "amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección". 

6 may 2017

Quitarse la venda

Es curioso cómo el tiempo lo cura todo y nos hace ver las situaciones con la perspectiva adecuada. Siempre he pensado que todo pasa por algo, que no hay mal que por bien no venga y que la vida pone a cada uno en su lugar. Y vaya si es así. 
Cuando estás deseoso de tener algo, muchas veces te ciegas y te fuerzas a estar en relaciones que no te hacen bien. Que una persona te quiera cambiar, nunca será beneficioso para ti. A una persona la tienes que gustar cómo eres; y, conforme te vaya conociendo (sin prisas), se dará cuenta de tus virtudes y tus defectos. Si te quiere bien y bonito, los aceptará y te querrá así.
Si alguien pretende cambiarte y moldearte a su antojo e incluso consigue hacerte dudar de ti misma, no te hace ningún bien. Ahí es cuando hay que decir STOP. Pero lo intentas, y lo vuelves a intentar... porque a cabezota no te gana nadie, y prefieres morir con las botas puestas. Pues bien, la muerte llegó. Y vino el dolor, el sufrimiento, la ansiedad, la angustia, más dolor... el proceso normal que conlleva una ruptura.
Luego empiezas a analizar situaciones, a hablar con gente que quiere tu bien, a contar experiencias... y tú misma te das cuenta de que has soportado cosas que no debías haber hecho. No hay que culparse porque, cuando estás enamorado, te ciegas y minimizas los problemas con tal de arreglarlo. Pero ese 13 de junio empezó algo que no debió de haber empezado nunca... Bueno, sí debió de empezar, porque, gracias a ello, hoy en día soy más fuerte y tengo mis ideas (aún más) más claras.
Por mi profesión, sé que empatizo bastante con las personas con problemas, y él arrastraba un pasado complicado, una infancia de sufrimiento que le había llevado a hacer cosas que yo rechazaba, pero reconozco que esa mezcla de "chico malo y fuerte" me enganchó. Y me dije a mí misma que no iba a juzgarle por ello, así como tampoco por su trabajo.
Esa noche, sin saber cómo, me atrapó en su red. Y centré toda mi ilusión en conseguir que fuera para mí, para sanarlo, para hacer de su vida una realidad más bonita, para darle el amor que tanto le había faltado. Al principio, como todos los comienzos, fue genial, pero conforme los meses pasaron, la relación se convirtió en una montaña rusa: bajábamos hasta el suelo con choques y discusiones muy fuertes para luego subir hasta lo más alto con reconciliaciones y momentazos increíbles. Y por estos últimos seguíamos tirando... hasta que la cuerda se rompió. 
Ahí es cuando se produce la chispa del aprendizaje. ¿El mío? Que estar en pareja es aceptarse y complementarse, no absorberse ni depender del otro para tu bienestar; y que, quien bien te quiere, acepta cómo eres y no intenta cambiarte nunca. Si cambias, hazlo porque tú quieras mejorar, pero NADIE NUNCA te debe forzar a cambiar, porque detrás de eso se esconden unas inseguridades y desconfianzas brutales. 
El suyo espero que algún día lo pueda comprender, que uno no es responsable de la infancia que vive, pero sí de arrastrar traumas que te hacen ser controlador, orgulloso y manipulador. Dejes que te salen por la educación que has recibido y de los que no eres consciente. 
Pero, ¿te cuento un secreto? Siempre se está a tiempo para curarse, si se quiere. Para ello hay que ser capaz de asumir que tienes un problema, que necesitas ayuda y que puedes hablar de ello desde la verdad, sin enterrar el pasado ni matar a personas.
"Hasta que no empieces a creer en ti mismo, no tendrás tu vida propia"

26 abr 2017

Catarsis

A pesar de los golpes de la vida, sigo pensando que las cosas siempre pasan por algo. Que no hay mal que por bien no venga. Soy de las que no reacciona hasta que no me doy de bruces contra algo.
A veces necesitamos tomarnos un tiempo para nosotros, para encontrarnos, para mejorarnos. Los problemas se solucionan sólo cuando se coge perspectiva sobre ellos. Y así pasa también con las relaciones de pareja. A veces es necesario que cada uno vuele por su lado porque, si una persona es para ti, por mucho que os alejéis, volveréis a estar juntos. Quizás ahora no es vuestro momento. 

El nuestro definitivamente no lo era cuando se había creado una dependencia, y eso nunca es sano. Me di cuenta de que era dependiente de la otra persona cuando vi que la responsabilizaba de mi felicidad. Sólo me sentía feliz si me encontraba junto a esa persona, y llegué a meterme en un círculo de absorción en el que me sentía cómoda. Esa zona de confort deriva, tarde o temprano, en una situación asfixiante para ambos. 
Ahora que he tomado perspectiva entiendo que, para querer bien a una persona, primero me tengo que querer bien a mí, y aceptar que sólo yo soy la dueña de mi felicidad. Sólo de esta manera podré aportar cosas positivas en una pareja, y ésta puede ser mi apoyo, pero nunca, nunca mi salvación. Ése fue mi error número 1: que me confié y no encontré el equilibrio. 
Y en eso estoy trabajando ahora: en quererme más y mejor a mí misma, en cuidarme y tratarme bonito, en trabajar en mí.
"Hasta que no luchas por algo, no te conviertes en quien eres".

10 ago 2016

¿Que por qué me gustas...?

Me gustas porque “por dentro eres de colores”. Porque haces mi vida especial. Porque me has enganchado. Me gustas porque persigues tus sueños y nunca dejas de luchar. Porque eres fuerte, física y mentalmente. Porque te has hecho a ti mismo. Porque vales lo que no está escrito. Me gustas porque me haces sentir cómoda y segura contigo. Porque vives tus pasiones. Porque siempre eres TÚ.
Me gustas cuando me guiñas un ojo y me sonríes. Cuando te quedas mirándome fijamente a los ojos. Cuando somos uno y me susurras al oído que soy tuya. Me gustas cuando me llevas en coche. Cuando te esfuerzas en sorprenderme. Cuando me mandas al carajo; pero más me gusta que me hayas subido a la luna a vivir…
Me gusta el color nuevo que usas para pintar mis días, tus buenos días y tus buenas noches, tu transparencia y claridad. Me gusta que se te vea venir, que seas humilde, que no olvides tus orígenes ni tu tierra. Me gusta pensar en ti, ir “a todo gas” contigo, que estés ahí para mí, que me dediques canciones, que hables orgulloso de mí, que compartas todo conmigo. Me gusta tu sentido del humor, que siempre consigas hacerme reír, que se dibuje una sonrisa en mi cara al escuchar tu nombre. Me gusta que me beses y cómo conduces, y ser tu copiloto. Me gusta que cuentes conmigo, que me incluyas en tus planes y en tu círculo, que me enseñes cosas nuevas. Me gusta tenerte en casa, cocinar para ti, que me hagas ser mejor cada día, que me des lecciones de vida. Me gusta que me moleste que lleves razón, tu forma de pensar y tu filosofía ante la vida. Me gusta cómo me tratas, que siempre saques tiempo para mí, y sentirme tu princesa. Me gusta que no seas fácil de llevar, y eso me suponga un reto diario; y que vayas de duro, pero que, en el fondo, seas el bicho más bonito del mundo. Me gusta que hayas llegado a mi vida para quedarte. Me gusta que me hayas ganado. Me gusta que me gustes. Porque, cada día que pasa, me gustas más. Después de esto, ya no podré decirte por qué me gustas…porque ahora me encantas. 

2 nov 2015

¿Se puede?

En una sociedad como la de hoy en día, en la que es tan difícil encontrar personas que merezcan la pena, personas que te convenzan para seguir adelante, personas con las que sientas que quieres compartir tu vida y por las que estés dispuesto a adaptar tus horarios para incluirlas en tu rutina. Personas que aparecen y te alegran los días y suman, suman sonrisas, caricias, mariposas... 
Para encontrar a esas personas primero tendrás que pasar por personas que te lleven a ellas, personas que te hagan valorarte más, personas que no te regalen su tiempo, personas que se interesen en ti y no por ti, personas que lleven la voz cantante, personas que hagan bolas de humo, personas que te engañen, personas cobardes que suman, suman lágrimas, desprecios, puñaladas...
Pero después, tras esas pesadillas, llega la paz. Llega la luz de esa persona que te hace sentir viva y completa, tal y como eres. Porque lo bueno en esta vida nunca, nunca se encuentra en la superficie. Hay que rascar para llegar al premio. Si cada día te sueles preguntar si se puede encontrar personas así de bonitas: sí, se puede. Realmente lo creo, y cada día lo siento más fuerte.

1 abr 2015

¿Qué hace una chica como tú sola?

Al principio me daba mucho coraje que me hicieran esta pregunta, con el tiempo relativicé; ahora lo único que logra causarme es gracia. La gente es muy propensa a opinar de ti sin ningún derecho y, sobre todo, sin conocer tu trasfondo personal. Esto me llevó a reflexionar sobre el gran miedo que todavía ciertas personas le tienen a la soledad. Soledad entre comillas, porque estar con alguien no siempre es estar acompañado; y porque no todo se reduce a tener una relación personal, como si tu familia y tus amigos no contaran para nada. Tan sólo hace falta pararse un momento, salir de nuestra burbuja rutinaria y observar la sociedad. ¿Cómo funcionan las parejas hoy en día? Unos se aferran a otra persona para no estar solos, otros se conforman estando en una relación que no les llena ni les aporta casi nada bueno, otros cumplen estando y engañando a la misma vez. Y luego están ellos, que llevan treinta y tantos años juntos y me sirven de ejemplo para demostrarme que no hay que conformarse con el primero que se te cruce, que no hay que estar en una relación aguantando mentiras ni mendigando objetivos, que no hay que correr para llegar pronto ni mucho menos por el simple hecho de poder decir: "estoy con alguien" y no avergonzarse por el "qué dirán de mí, que estoy solo...". 
Entonces me di cuenta de algo: prefiero ser una chica independiente sin tener que andar dando explicaciones de lo que hago y por qué lo hago, prefiero vivir mi vida con amigos que no me juzgan, prefiero exprimir el tiempo con mis padres, sobrinos y abuelos, y prefiero pensar que conoceré a una persona de forma natural que piense así y me entienda sin extrañarse. Pero por qué andar explicándole esto a gente que te ve de forma tan distorsionada... Mejor contestar con una sonrisa, una de esas que guardan verdades que no hace falta decir con palabras.

28 dic 2014

Hakuna matata

El fin muy cerca está, lo afrontaré serenamente. En este año tomé lo mejor de cada instante, viajé y disfruté. Afronté ser como era, y así logré seguir a mi manera. Días propicios para hacer balance. Es increíble cómo buscamos seguridad en todo lo que hacemos; la aprobación de los demás. Pues yo creo que más importante que la seguridad es el equilibrio. Y sabemos que, muchas veces, el "equilibrio es imposible" porque en la vida nada sucede como deseábamos, ni como teníamos previsto. No podemos controlar lo que nos ocurre, pero sí podemos controlar lo que hacemos y nuestra manera de vivir. Siempre que el mundo te dé la espalda, lo que tú debes hacer es darle la espalda a él. Vivimos donde queremos y como queremos, no debemos tener miedo a cambiar; el cambio es bueno, pero no fácil. Fíjate si en un año no ha cambiado tu vida... y seguirá cambiando.
Todos estamos conectados en el gran ciclo de la vida. Recuerda quién eres y no te angusties.
Esas dos palabras resolverán todos tus problemas.

1 ene 2014

Muchos regalos por abrir

- Creo que no ha sido un mal año para ti.
- No lo ha sido, mamá :)
- Cuesta ver cómo las cosas avanzan, pero lo hacen, cariño.
- Y de repente sucede, todo se va poniendo en su sitio...
-  En cualquier momento meterás un triple.
Y con esa frase, me lo dijo todo. La mujer más sabia de mi vida, la que me trajo al mundo, la que me ha visto en lo más alto y en lo más bajo...me volvió a dar otra lección. Todo requiere su tiempo, cada cosa va en su momento justo. Que estés tirando a canasta ahora y no encestes, no significa que tengas que tirar la toalla. Si lo que quieres es marcar, marcarás. Quizás necesites entrenar más, o entrenar menos y descansar para coger fuerzas. Quizás necesites aprender nuevas técnicas. Pero, tardes el tiempo que tardes, lo importante es no dejar de tirar a canasta. Puedes perder un partido, pero eso no te llevará a perder la liga.

14 abr 2013

Veintitrés y señales de madurez

Te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un par de años, pero luego te asustas al darte cuenta de que apenas sabes dónde estás ahora. Dejas atrás la sobrevalorada vida universitaria y te pones a trabajar. Tu círculo de amigos es más pequeño que el de años universitarios, pero mucho más valioso y verdadero. Aunque cada vez te resulta más difícil coordinar horarios por cuestiones de trabajo o pareja, disfrutas más esa cañita que sirve como excusa para charlar un rato con tus amigos. Prefieres quedar para cenar en una casa tranquilamente. Las multitudes de la noche ya no te son divertidas y a veces hasta te incomodan. Te empiezas a dar cuenta que algunas personas son egoístas, y que esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido. Sabes diferenciar entre los que merecen la pena y los que no te importan por no tener nada en común. Te acuestas por la noche preguntándote por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Quizás amas realmente a alguien, pero no estás seguro de si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida. Empiezas a plantearte muy seriamente independizarte y formar una familia. Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez. Hablas con tus amigos por teléfono o en persona, y no por mensajes. No terminas de tomar una decisión porque dar pasos hacia delante te da miedo. Los ligues y las citas de una noche te parecen aburridos y superficiales, y emborracharte empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Si sales por la noche, es para celebrar un cumpleaños o bailar un rato, pero a las dos te marchas a casa felizmente pensando en tu cama. Te llegan recibos del banco a tu nombre. Miras tu trabajo y ves que no estás ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. Te frustras porque no encuentras algo que te permita desarrollar todo tu potencial. Tratas de entenderte a ti mismo sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes y tus gustos más exigentes. De repente, aparecen ciertos lazos eternos con personas especiales y llegan a tu vida responsabilidades muy serias. Analizas todos los errores cometidos en el pasado y te preocupas por el futuro. Estas experiencias son los cimientos previos a la vida de adulto; por eso… hay que aprovechar el presente y hacer lo que nos apetezca en cada momento porque lo más bonito de la vida es crecer y aprender cada día más y mejor.

31 dic 2012

Adiós, 2012

Éste no ha sido un buen año. De hecho, creo que ha sido de los peores de mi vida. El único hecho positivo ha sido el nacimiento de mi pitufo, que me ha traído ilusión, bienestar y alegría cada vez que lo siento. Pero han vuelto fantasmas del pasado, que con poco acierto he seguido, y he confiado en personas que no merecían mis detalles. Espero haber aprendido de los errores: cuando un capítulo se cierra, si lo vuelves a abrir, no te aportará nada bueno, por eso se cerró en su momento. Hay que ser consecuente. Y es, en este momento, en el que te das cuenta de que a la gente le falta mucha madurez hoy en día. 
Por lo menos me queda la esperanza de que no tendrán que pasar muchas cosas buenas en el nuevo año para que supere a éste, desastre en lo profesional y en lo personal. La situación del país no ayuda, no me gustan los valores pobres de la gente, las pocas aspiraciones que tienen y los que se mueven en círculo en torno a esa tristeza llamada dinero. En tiempos duros es complicado sacar una sonrisa, pero prometo seguir haciéndolo por él, por quien ha sido y seguirá siendo mi prioridad número uno y mi proyecto de vida, aunque muchos no lo entiendan. Cuestión de alturas. 

27 sept 2012

Cruce de caminos

A lo largo de los años, he podido comprobar cómo las cosas cambian; no de un día para otro, sino con el tiempo. Aunque a veces hay cambios radicales que te hacen madurar a la fuerza,  se suele ir cambiando poco a poco, sin apenas darnos cuenta. Vivimos sin ser conscientes de que todo a nuestro alrededor se transforma, a mejor o a peor. Y de esto sólo somos responsables nosotros, no las circunstancias. Nosotros, con nuestras decisiones y acciones, hacemos que algo avance, se estanque o desaparezca. Y es nuestra actitud la que nos lleva a dar un paso más e intentarlo, o tirar la toalla y abandonar. No soy de abandonar, pero la vida me ha demostrado que no puedes estar siempre dando sin recibir a cambio, que no puedes apostar por personas si no te demuestran nada; porque, tarde o temprano, todo cae por su propio peso, y vemos quién importa y quién no.  A mí sólo me importan los que me cogen de la mano y me hacen mi camino más fácil: me quitan piedras, me dan semillas, me ponen señales, me pintan el sol… Y no me importan aquellos que toman otros caminos o los que van en el mío sólo para destrozarlo. Al final los acabo echando, y yo sigo mi camino con una lección más aprendida. Así de simple, es lo que me gusta: que la gente me facilite la vida, no que me la complique. No creo que lo difícil atraiga, porque no hay nada difícil si te lo trabajas. Son los retos los que nos impulsan a darlo todo y los que nos hacen ver que, si hemos elegido el camino adecuado y estamos caminando en él, superaremos todo. Seremos capaces. Voy por donde necesito ir, estoy andando mi propio camino; no otros que parecen atractivos pero que en realidad son peligrosos porque la gente te pone la zancadilla. Yo aún estoy haciendo mi camino e invito sólo a las personas que me guían y me facilitan la construcción del mismo, las que hacen de mí una buena caminante.
El día que encuentre un camino parecido al mío, con su mismo terreno, su mismo clima, sus curvas con giros idénticos y su alegría…construiré una carretera que llegue hacia él, así estarán unidos. Y, si esa unión resulta fructífera y beneficiosa para los dos, construiremos juntos nuestra ciudad.

8 jul 2012

Mi mundo amarillo

Si todos fuéramos como él, ¡qué bonito y tierno sería el mundo!

Convierte en ganancia la pérdida. ÉL es único y especial, mi religión y filosofía de vida. Él tiene un don. Todos deberíamos tener a un Albert en nuestra vida.

6 jun 2012

Elige vivir en vez de sobrevivir


Una vez le preguntaron a Lewis Hine, un fotógrafo de guerra, por qué había elegido esa profesión. Él contestó que, si pudiera contar con palabras todo lo que veía, no necesitaría cargar todo el día con una cámara de fotos. Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror y de heroísmo estaban más allá del nivel de las palabras. Yo también lo creo. Hay cosas que no podemos explicar con simples palabras: cosas como seguir vivos, sentimientos como el amor y el compromiso, o sensaciones como volver a abrazar a un amigo. Que por eso nuestra vida se compone de imágenes, momentos congelados en el tiempo para siempre, de decisiones que cambian sin remedio el rumbo de las cosas, de fotografías fijas guardadas en la memoria... y que nos recuerdan, cada segundo, lo hermoso que es vivir. 

19 abr 2012

Improbable

La Real Academia define la palabra "imposible" como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a suceder. Y define "improbable" como algo inverosímil que no se funda en una razón prudente. Puestos a escoger, a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad; como a todo el mundo, supongo. La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica. Un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió. Nadal desbancando del número uno a Federer era improbable y sucedió. El 12-1 contra Malta era improbable y también sucedió... El amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de relaciones imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable es, por definición, probable. Lo que es casi seguro que no pase es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo. Hay momentos en la vida en que una decisión cambia irremediablemente el curso de las cosas. Uno sabe cómo empiezan las cosas, pero nunca sabe cómo terminan. Yo no elegí enamorarme de ti.

30 mar 2012

¡Paren el mundo que me quiero bajar!

Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte. Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. ¿Tú quieres mover el mundo o que te mueva?
Te mereces a alguien que piense en ti constantemente, alguien que pase cada minuto de su vida preocupado por lo que haces, por dónde y con quién estás, por saber si justo ahora sonríes. Necesitas a alguien que te ayude a alcanzar tus sueños y te aleje de tus miedos. Consigue a alguien que te trate con respeto y a quien le encante cada parte de ti, sobre todos tus defectos. Debes estar con alguien que te haga feliz, realmente feliz. Recuerda que nunca encontrarás lo que deseas si no sabes dónde hallarlo.

29 feb 2012

Todo sucede por una razón

Algunas personas nos enseñan cosas buenas, otras malas. Algunas nos empujan a alcanzar nuestros sueños, otras nos frenan. Algunas nos cuidan y benefician, otras nos perjudican y pisotean. No puedes evitar que alguien se cruce en tu camino, pero sí que se quede o que se marche. Ama a las personas que te tratan bien y te valoran; desecha y olvídate de las otras. Al superar el dolor pasado, te das cuenta de que lo que en un principio tachaste de "tragedia" en realidad fue una prueba más que te puso la vida para madurar y alcanzar una SONRISA MÁS FUERTE. Las caídas y los triunfos crean quien eres. Aprende de las malas experiencias: si alguien te falla, no es para ti. Si alguien te busca por interés, no es para ti. Sin embargo, si alguien te quiere por cómo eres, te respeta, confía en ti y te conoce tanto como para sacarte sonrisas verdaderas y duraderas, será una persona definitiva en tu vida; lucha por mantenerla siempre contigo, a tu lado. Preocúpate de seleccionar bien a la gente que te rodea: elige personas que te ilusionen, que te hagan sonreír cada día, con las que puedas aprender y crecer en lo personal. Elige a la persona que hace de tu mundo un lugar más bonito. Pon tu vista en personas inalcanzables porque te harán más grande. Crea tu propia vida y vívela ahora porque no tendrás futuro sin un presente valiente.

26 dic 2011

Diciembre

Hay tantas cosas que, si se pronunciaran en voz alta, desvelarían secretos de una intensidad que quizás no podríamos asumir. La verdad es que siempre que me siento diferente, pienso que el resto del mundo se dará cuenta, pero la mayoría no se da cuenta de nada. Tenemos miedos. Todos tenemos miedos, aunque lo bueno de esta vida es que casi nadie nos pregunta cuáles son los nuestros. Los intuyen, los huelen, se encuentran con ellos un día. Bodas, inversiones, besos, sexo...en todos esos momentos puedes decidir dar marcha atrás por todo tipo de miedos. La infancia es más fácil de dibujar. Recuerdo que mi madre siempre decía que era mentira que fuese la época más feliz de nuestra vida. Ella opinaba que es cuando más lloramos. Decía que se llora tan desconsoladamente durante esos primeros años, que la infancia es como toneladas de tristeza mezclada con kilogramos de felicidad. La gran época bipolar de nuestra vida. Me gusta la gente que te hace sentir cálido tan fácilmente. Lo consiguen de una manera tan sencilla que no reconoces cómo lo logran. Dice un proverbio chino que adoro: "no abras una tienda si no sabes sonreír". Él podría abrir cien grandes almacenes. No sé bien si el don me encontró a mí o yo lo encontré a él. Hay pequeños detalles que forman parte de uno y te hacen ser como eres. Me encantan los rostros que aparecen junto a la pasión de nuestra vida. Es innato en las personas. Pero los puntos finales facilitan la vida a la gente. Ella no creía en finalizar discusiones ni charlas; decía que los puntos aparte y los suspensivos incrementan la inteligencia. Nunca se sabe qué encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consiste la vida: en girar pomos. Por eso hay que ser valiente, en la vida, en el amor y en el sexo. La gente olvida que debe pedir caricias y besos. No pienses nunca que ese es el coto de tu pareja del momento. Ojalá entendieras que hay que despenalizar acciones que se relacionan con el sexo. Un abrazo no debe ser de diez segundos, ni de treinta, puede durar ocho minutos si es necesario. Si yo recorro de memoria el guión, tú ve de puerta en puerta a buscar baldosas amarillas para un funambulista imposible, leyendo en braille los pasos del siguiente mortal. 

17 oct 2011

Sálvese quien pueda

El verano se acabó y con él lo que hubo. Se veía venir, esos momentos no se iban a alargar mucho más tiempo. Y llegó el otoño, la rutina, la nostalgia y la bofetada en la cara al sentir que todo es igual que siempre. Las cosas no avanzan, y lo veo tan complicado de conseguir que ya se me hace hasta cuesta arriba. Tengo motivos por los que sonreír: una pequeña ilusión que irá creciendo y me durará toda la vida, amigos sin los que no podría seguir adelante y una vida bastante acomodada gracias a mi familia. Sin embargo, hay un gran motivo por el que no puedo sonreír: la ausencia de estabilidad. La sociedad actual da paso a un futuro que veo poco esclarecedor. Ni trabajo estable, ni independizarme, ni formar mi propia familia. Es lo que deseo y es lo que no tengo. Es lo que me da frustración. Seguiré luchando porque necesito creer que las cosas funcionarán. Supongo que, tarde o temprano, algún lugar encontraré...


5 sept 2011

La "alta suciedad" quedó atrás

Hoy es uno de esos días en los que piensas que “no se puede confiar en nadie más”. Cambia el chip, sí que se puede.
Primer error: nos empeñamos en vivir con coraza. O sea, vivir con falsedad y aparentando. Todos llevamos coraza a diario para protegernos de los daños que nos puedan ocasionar. Y todos intentamos mostrar lo mejor de nosotros mismos y ocultar nuestras debilidades. NO. A veces esto no ocurre… con ciertas personas, nos mostramos tal y como somos realmente, sólo con esas que nos sacan la mejor parte de nosotros y luchan por asegurarse nuestra sonrisa. Esa es mi rutina preferida. Y es justo en ese momento cuando somos nosotros mismos, con nuestras virtudes y nuestros defectos.
Segundo error: escondemos hechos y acciones que están mal por cobardía y temor al escándalo. NO. Siempre he pensado que hay que ir con la verdad por delante, aún sabiendo que las verdades duelen. La autenticidad de las personas siempre gana porque la transparencia atrae. Por eso defiendo la coherencia y a las personas que dicen la verdad.
Tercer error: empezamos una relación con una persona y tratamos de cambiarla y pulir lo que no nos gusta de ella. NO. El secreto es aceptar a la otra persona con sus defectos. Y darla libertad. Cuanto más libertad das a una persona, más se acerca a ti, y la coraza desaparece; sin embargo, cuanto más tratas de retenerla y ponerla límites, más la alejas de ti y la coraza se va haciendo cada vez más fuerte.
Cuarto error: cuando todo va bien, nos asustamos. Cuando nos damos cuenta de que esa persona ha conseguido quitarnos la coraza, nos sentimos raros y nos distanciamos de ella, por miedo a dejarnos llevar y pasarlo mal. Claro, pensamos que, si no llevamos coraza, nos harán daño. Creemos que la coraza es buena porque nos protege. NO. La coraza hace que nos perdamos muchas cosas. Y, al final, ocurre todo lo contrario: que aprendemos a convivir con nuestra coraza y a hacerla parte de nosotros, en vez de deshacernos de ella.
De los errores se aprende. Así que ahora sonríe, que ha llegado esa persona con la que estás descubriendo que eres TÚ MISMO, con la que no tienes que luchar por fingir o esconder cosas, con la que te sientes bien y todo surge de forma natural. FLUYE. Reconoce que cuando estamos juntos no hay corazas, yo reconozco que buscando tu sonrisa estaría toda mi vida.

5 jul 2011

Historias descafeinadas

Tendrás que darme todo lo que tengas, luego te sacaré a bailar; y espero que notes la distancia entre tus pies y el suelo. Después de tanto tiempo me he dado cuenta de que las cosas que me asustan me hacen más feliz. Después de tanto casting, te he puesto de mi lado. ¿Qué mierda me habrás dado que me hace tan feliz?
Debí robarte un trozo de vida. Es cosa mía que el barco de papel se pudra donde esté. Nadie se atreverá a salir corriendo si digo que te echo de menos, y cruzo la frontera en sueños, y hablo raro como tú...
Ahora viene cuando debería de aprender a ir aterrizando, y desenvolver todas esas noches que no vamos a tener. Vete preparando, sé lo que nos va a pasar: vamos a evitarnos, vamos a desarropar todos los abrazos, vamos a jugar a esperar a ver quién deja antes de llamar cuando todo vaya mal. Sé lo que nos va a pasar, sigues esperando que suceda algo que nos acabe separando; tramo y solución de nuestra batalla de cabeza y corazón. Sigo peleando. Vamos a perdernos, vamos a desaprender todos los secretos, vamos a esperar a que el tiempo haga su trabajo y olvidar.
Asegurarme tu sonrisa es mi rutina preferida. Espérame, lo sabes bien: me quedaré. Encontraré la posición en tu mirada, rescataré tu corazón y en un momento, en un rincón, te observaré; dispuesta a anestesiarte por dentro, donde nadie sabe verte, donde nadie se ha atrevido a entrar, donde dicen que hay peligro de derrumbe, donde a veces siempre duele…donde cuesta respirar.

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